¿ES SALUDABLE CONSUMIR PRODUCTOS LÁCTEOS?

Actualizado: 20 may 2020

La leche y sus derivados como la mantequilla, queso, requesón, yogur… son alimentos denominados lácteos. Dichos productos se consumen con alta frecuencia en los hogares mexicanos gracias a la popularidad que la leche ha ganado a través de los años, ya que se ha dicho que es un alimento muy completo pues por sí mismo es capaz de hacer crecer y nutrir a un bebé.


Su análisis de nutrientes por litro contiene:

Calcio (1,25 gr)

Fósforo (1 gr)

Potasio (1,5 gr)

Sodio (0,5 gr)

Vitamina A (150 UI)

Vitamina C (10 mg)

Tiamina (0,3 mg)

Niacina (1 mg)

Riboflavina (1,7 mg)

Proteínas (34 gr)

Grasas (35 gr)

Carbohidratos (49 gr)


CALCIO


El calcio juega un papel fundamental en la fama de la leche gracias a los múltiples beneficios que aporta a nuestra salud porque además del fortalecimiento y desarrollo de huesos también ayuda al buen funcionamiento del corazón, músculos y nervios. Por el contrario, la ausencia de calcio en niños puede provocar que no lleguen a su altura potencial de adultos y en el caso de los adultos, ocasiona baja masa ósea que eventualmente incita la osteoporosis. Como puedes ver, el calcio es un componente que puede beneficiar o perjudicar nuestra salud significativamente por lo que su presencia en los productos lácteos ha sido clave para la aceptación de dichos productos en la dieta diaria.


No obstante, EXISTEN OTROS ALIMENTOS QUE CONTIENEN MAYOR CANTIDAD DE CALCIO QUE LOS LÁCTEOS, ejemplo de ello es el brócoli, la rúcula y las espinacas que cuentan con más de 160 mg de calcio por porción. Existen otras fuentes como las sardinas, nueces, legumbres y semillas que pueden aportar de igual forma, cantidades significativas por ración. Con esto queremos llegar a la conclusión de que ninguna persona necesita consumir grandes cantidades de leche para mantener sus huesos sanos.


EVIDENCIA CIENTIFICA


Los expertos han realizado estudios e investigaciones para comprobar los beneficios que se han argumentado por la industria láctea, dando como resultado posturas diferentes a las que se han promovido por años. Algunos estudios científicos al respecto son:

David S. Ludwig y Walter C. Willett, dos investigadores de la Escuela Médica de Harvard publicaron un estudio recientemente en el cual concluyeron lo siguiente:


* No hay evidencia científica para recomendar tres raciones de lácteos desnatados diariamente.

* El consumo de lácteos aumenta el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer, como el de próstata.

*Cuando se extrae la grasa a la leche, ésta es sustituida por azúcares (en leche baja en grasa). Los cuales pueden ser potencialmente más dañinos a largo plazo.


Hasta el 70% de la población mundial es intolerante a la lactosa sin siquiera saberlo, apuntan datos de la facultad de medicina de Harvard. La intolerancia no es una enfermedad sino un estado fisiológico normal que ocurre porque entre los 2 y 4 años de edad nuestro cuerpo comienza a perder el poder de la enzima lactasa, que es responsable de digerir la lactosa. Al seguir bebiendo leche, la lactosa que no es digerida permanece en el intestino, donde se fermenta por las bacterias del colon causando gases, dolor e incluso diarrea. Este estudio indica que muchas personas que consumen frecuentemente lácteos pueden ser intolerantes sin saberlo, causando molestias frecuentes en su salud.


Un estudio realizado por el Dr. William Ellis (expresidente de la Academia Americana de Osteopatía Aplicada) demostró que las personas que beben de 3 a 5 vasos de leche diariamente presentan niveles más bajos de calcio en la sangre.


Con base a lo anterior finalizamos con el hecho de que la leche cuenta con nutrientes indispensables para el cuerpo PERO existen otros alimentos de origen vegetal que pueden suplirlos, por lo tanto no es indispensable consumir lácteos para tener una buena salud.




TIPS ADICIONALES


1. Si consumes lácteos por el calcio que provee, busca opciones en otros alimentos que te aporten igual cantidad, por ejemplo: la soya, frutos secos, acelgas, lechuga, kiwi, fresas, entre otros. No es necesario ingerir altas cantidades de lácteos para obtener el calcio que deseas.


2. Consume lácteos con moderación. Lácteos va desde una rebanada de queso hasta un vaso de leche, incluso el yogur con el que acompañas la fruta. Sé consciente de las porciones que consumes diariamente de dichos productos y evita abusar de su consumo.


3. Si consumes sustitutos de leche de vaca como leche de almendras o arroz, es recomendable que los fabriques tú mismo, ya que además de ser mucho más económico que los productos comerciales controlarás los ingredientes y nutrientes que contiene.

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